CONSIGNA DE LA ACI

La Alianza Cooperativa Internacional se fundó el 19 de agosto de 1895 tras un congreso internacional del incipiente movimiento cooperativo que tuvo lugar en la ciudad de Londres.
El segundo congreso de la Organización tuvo lugar en 1937 en París.  En este Congreso se acordó que la ACI no intervendría ni en política ni en religión.
La historia de la ACI puede dividirse en tres periodos.  El primero iría desde su fundación hasta el Congreso de 1902 que estuvo dominado por las ideas de la participación de excedentes y las cooperativas de trabajo asociado.  En el segundo ciclo, que iría desde el Congreso de 1904 hasta el de 1910, cobró énfasis la idea de las cooperativas de consumo.  Finalmente el Congreso de Hamburgo de 1910 marcó una nueva era con la idea de una organización abierta a todos los tipos de cooperativas.

En todos estos años que hemos señalado el sistema rochdeliano ha ido desarrollándose sin apenas otra orientación que la adhesión voluntaria a los siete principios de su orígen, lo cual ya es indicativo de la validez de los mismos.  Y, en muchos aspectos importantes, contradictorios con los del Sistema Dominante, se ha desarrollado en múltiples direcciones hasta sumar una cantidad de participantes del orden de las 400 millones de personas, agrupadas en unas 200 federaciones por todo el mundo.
Cierto es que se ha limitado en su actividad a nivel de empresa, pero no por eso ha dejado de incidir en la conformación de una naciente Cultura, más apoyada en la empatía que en el egocentrismo.


A los 217 años de edad, ya bastante madura, la ACI presentó ante el "movimiento" un plan que llamó PLAN PARA UNA DÉCADA COOPERATIVA (visión 2020), proyectado para que el último año de la presente década alcanzara a ser:
- líder reconocido de la sostenibilidad económica, social y medioambiental
- el preferido de las personas
- el tipo de organización de más rápido crecimiento
A fines del 2015 la ACI publicó dos documentos que se refieren a este proyecto.  El primero, que atañe a la participación, se titula "La gobernanza cooperativa, apta para lograr resistencia frente a la complejidad"; y el segundo, que atañe a la identidad, "Notas de orientación sobre los principios cooperativos".


Al parececer ha tomado esas iniciativas alarmado por considerar el riesgo en que se encuentra el conjunto de la sociedad.  El principal mensaje que envía se refiere a la sostenibilidad.  Plantea que lo que se haga, se haga pensando en ella, no en el beneficio o en la ganancia, preocupación que conduce al planteamiento de las actividades y a la comprobación de los resultados. 
Llegan incluso a señalar como ejemplo de algunos de los rubros en que debería plantearse y controlar la sostenibilidad: la aceptación de nuevos asociados, la igualdad entre ellos, la comunicación interna y externa, los niveles de satisfacción de las personas, la formación de las mismas, y otras que aparezcan durante la marcha.

Probablemente faltaría saber (frente a las señaladas propuestas, y en tanto son dirigidas a ese montón de gente que ha encontrado la manera de multiplicarse y extenderse en un sistema de valores tan diferentes, y que ahora parece inclinarse a funcionar bajo orientaciones más uniformes y siempre bajo tendencias proclives a la empatía) si esa nueva actitud no alarmaría al Sistema Dominante.  La permanencia de ese más de siglo y medio sin que las actuales iniciativas se manifestasen, podría haber sido una señal de prudencia estratégica en unas condiciones de debilidad juvenil, que cambian ahora en otra más cercana a la madurez, e impulsadas por las razones ecológicas, difíciles de ser desatendidas dado el valor que conllevan por su orígen científico.