REVOLUCIÓN

 


El estudio del desarrollo de las sociedades humanas y de las formas que fueron haciéndose predominantes señalan, a partir de la última mutación genética que dio lugar al “homo sapiens” actual, varios cambios especialmente significativos. 
El primero se identificó como “revolución agrícola ganadera” (RAG), en que los humanos del Neolítico aprendieron a cultivar vegetales y a domesticar animales, lo que les permitió hacerse sedentarios.

El segundo se identificó como “revolución urbana” (RU) donde los humanos se agruparon en poblados en que se organizaron bajo una autoridad central, pero donde los productores directos hacían los trabajos, o bien en condición de esclavos u  organizándolo ellos mismos, y el tercero se identificó como “revolución industrial” (RI) en que los trabajadores mismos quedaron –en su gran mayoría- como asalariados, mientras la producción la organizaban y administraban empresarios (sistema también conocido como capitalista).